El dolor del parto

El dolor del parto

Me gustaría proporcionar información de forma objetiva, sin hacer exaltación del dolor ni demonizar la epidural; creo que es importante ofrecer a la mujer información, para que pueda elegir de forma consciente sin moralismos ni juicios. El dolor es de los aspectos más relevantes del parto a nivel cultural y personal. A nivel personal, porque puede generar miedo. Pero se puede reaccionar de muchas maneras a ese miedo: reprimiéndolo, lo cual provoca ansiedad, o afrontándolo, con fortaleza. A nivel cultural, porque está íntimamente relacionado con la filosofía de vida de la sociedad actual; las mujeres no llegan al parto vírgenes de experiencias, sino que llegan con un bagaje previo. – Hay sociedades en que se interpreta el parto como una experiencia trascendental y transforman la prueba de dolor en alegría. – Sociedades como la nuestra en que se niega a la mujer la experiencia del dolor del parto; una sociedad que quiere una mujer débil; un tipo de vida más lineal, de bienestar contínuo. Planificar el nacimiento como parto sin dolor además de ser una promesa falsa, es un reflejo de los valores de la sociedad en que vivimos. Pero,¿ por qué duele el parto, cuál es el origen de ese dolor? * Existen 2 orígenes del dolor del parto: 1) Origen periférico; Dolor visceral; El útero al contraerse, el cuello del útero al dilatarse, los ligamentos al estirarse, los labios al abrirse,…. Todo ésto provoca dolor porque están inervados por fibras sensitivas; origina dolor en la parte inferior del abdomen , lateralmente por encima de las crestas ilíacas y en la parte posterior, a nivel lumbosacro. 2) Origen central; la parte afectiva, emocional, instintiva, inconsciente, donde se almacenan nuestras experiencias; que puede aumentar o disminuir la percepción de los estímulos periféricos. Por ejemplo factores culturales desfavorables, escasa autoestima, experiencias traumáticas, experiencias personales dolorosas, carga emocional, sexualidad, empatía,… Pero el cuerpo dispone de herramientas para poder afrontar y acompañar ese dolor. Esas herramientas son la ritmicidad del dolor del parto y las endorfinas. Las endorfinas son opioides endógenos que inhiben el dolor dando una sensación de bienestar y placer; El dolor del parto es intermitente; este ritmo dinámico puede variar en función de factores individuales….esos picos de dolor generan un fuerte estímulo en la producción de endorfinas. Por lo que ese dolor es compensado y gratificado por las endorfinas; pero ésto no ocurre en partos medicalizados. Una de las respuestas fisiológicas que se tienen al dolor es el movimiento. Por eso es tan importante la libertad de movimiento; se ha comprobado que las mujeres, de forma instintiva adquieren posturas antiálgicas y aquellas en que el bebe desciende y rota mejor. Si las catecolaminas se liberan de forma contínua por un estrés crónico se inhibe la oxitocina y se enlentece el parto o se prolongan los pródromos, por ejemplo, por tensión, miedo,…y se inhiben las endorfinas,…Esta sería una de las situaciones en que el empleo de la epidural sería muy positivo. Es importante identificar esos miedos para superar esa fase. Al disminuir el miedo, disminuye la tensión muscular y la percepción del dolor, por lo que la eliminación del miedo tiene un efecto analgésico; por eso son importantes instrumentos como el apoyo afectivo/emocional, durante el parto. Otra teoría dice que el dolor del parto no se reduce, pero que la disminución de la ansiedad aumenta la capacidad de enfrentarse; Es importante si la mujer desea vivir el parto como una experiencia consciente y de enfrentarse al dolor con sus propias fuerzas; se la puede apoyar solo si las condiciones ambientales son favorables para que se puedan poner en marcha los mecanismos de respuesta fisiológica al dolor. Por ejemplo un ambiente frío aumenta el estrés y el dolor. Hemos visto entonces que podemos actuar en relación al dolor modificando el ambiente, silencio, tranquilidad, luz, intimidad, acompañamiento, apoyo emocional y afectivo,… podemos influir sobre la percepción de la intensidad del dolor, por ejemplo agua, masajes, libertad de movimiento. Y también a nivel cortical…Es donde más se puede trabajar en la preparación al parto porque permite conocer la función del dolor, motivación para afrontarlo, herramientas para disminuir el miedo…. Pero también disponemos de recursos farmacológicos, para actuar sobre el dolor.   De todos los métodos analgésicos la epidural es el más eficaz, pero también el más invasivo. Consiste en la administración de un anestésico local en el canal raquídeo, columna vertebral. Al suprimir el dolor desaparecen todos los estímulos emocionales y mecanismos de compensación, por lo que disminuye la gratificacion; al inhibir las endorfinas dificulta la primera relación entre madre e hijo, el desarrollo del vínculo afectivo y de amamantamiento. Puede haber limitación de movimiento; con consecuencias a nivel de rotación y descenso del bebé; se adquieren posturas antifisológicas, hay mayor intervención médica y/o instrumental; Si se administra muy precozmente, las contracciones pueden enlentecerse, distanciarse incluso desparecer por lo que el parto puede estancarse; Con epidural las necesidades de oxitocina son 3 veces mayor. Si se administra en su debido momento, es decir cuando ya está instaurado el parto la mujer puede que no estar preparada para enfrentarse de forma activa al dolor en esa primera fase. Me despido con una brillante frase de una matrona italiana, Verena Schmid “ Si las mujeres fueran conscientes de la inmensa fuerza que habita en ellas, no sólo cambiaría el escenario del nacimiento, sino la sociedad entera”.